martes, 21 de abril de 2015

Historias de la Medicina. Christiaan Barnard, Hamilton Naki y el primer trasplante de corazón

Christiaan Barnard
En estos días, en los que se manifiesta de manera tan brutal la desigualdad social y racial, con registros estimados de centenares de ahogados casi cada día en el Mediterráneo, hay una historia que escuché el pasado viernes en el programa de Radio3 Cuando los elefantes sueñan con la música, extraída del libro del difunto Eduardo Galeano: 'Espejos. Una historia casi universal' que me gustaría compartir aquí.

Porque no conocemos nada de toda esa gente que pierde la vida cada día, son para nosotros números más que personas, víctimas en cuyo destino no parecen estar escritas grandes proezas, sobre todo para nosotros, ciudadanos occidentales que mientras tengamos salud consideramos sobrevivir como algo fácil, casi hecho.

No sabemos nada, ni quienes eran ni quienes podrían haber llegado a ser, (el famoso coste de oportunidad de los economistas) tal vez un chaval de Níger, con unas excepcionales cualidades para entender la vida a nivel celular, murió ayer cerca del puerto de Rodas, y por este absurdo hecho tardaremos 100 años más en ser capaces de inducir la apoptosis en las células cancerígenas, puede que tardemos todavía mucho tiempo en ser capaces de curar el cáncer de pulmón, porque hemos ignorado la maravillosa aptitud de esa inquieta joven, natural del Congo, para comprender el hecho de la vida a nivel bioquímico.

Escuchamos hablar de Recursos Humanos y no somos conscientes de la cantidad de talento que desperdiciamos todos los días en el mundo, en la web de Unesco podemos observar qué pocos somos los que tenemos acceso a una educación superior, qué pocos de los más de 7.000.000.000 somos los que podemos estudiar medicina, química o periodismo.

Comenzaba el mes de diciembre del año 1967 y en las portadas de los diarios de todo el mundo se celebraba el éxito del primer trasplante de corazón realizado en un ser humano, trasplante realizado por el Dr. Chistiaan Barnard y su equipo, en Ciudad del Cabo. En aquel momento el apartheid era incuestionable en Sudáfrica, occidente se resistía a abandonar su papel colonizador en África; por poner un ejemplo España abandonaría a regañadientes su colonia de Guinea al año siguiente, en manos de un dictador autóctono buen amigo del nuestro. Para el resto del mundo (de nuestro mundo, porque al otro creo que nunca le habían preguntado) eso del apartheid era cosa interna de los sudafricanos, pero había que ver lo bien que se vivía en Sudáfrica, lo bien organizado y lo seguro que era todo.



El primer trasplante fue un hito para el régimen, y uno de los momentos cumbre de la propaganda afrikaneer, ahí estaban ellos, todos tan pálidos y almidonados y con todas esas vocales juntas en sus nombres que les daban ese aire de poder sobre los demás.


En las imágenes que enviaron a la prensa se podía ver que entre el equipo que realizó la operación había una persona de raza negra, los periodistas, siguiendo su extraña costumbre, preguntaron; y el director del hospital declaró que el negro pertenecía a los servicios de limpieza y se había "colado" en la foto de manera accidental. Según la ley sudafricana un negro no podía operar a un blanco, es más, estaba expresamente prohibido que un negro pudiera tocar la sangre de un blanco en cualquier proceso hospitalario. No fuera a ser contaminada por la negritud...


Con el tiempo algunas cosas han cambiado, y la figura del Dr. Hamilton Naki, "el cirujano clandestino" ha ido cobrando relevancia, el próximo mes de mayo se cumplirá el primer aniversario de su muerte.

La biografía de Hamilton Naki es sencilla, tuvo que dejar los estudios a la edad de 14 años (como cualquier negro hijo de vecino) y empezó a trabajar como jardinero en la Escuela de Medicina de Ciudad del Cabo. Oficialmente no podía matricularse en la facultad pero era un hombre inteligente, hábil, curioso,... fue capaz de demostrar sus habilidades, hasta el punto de que Barnard lo incluyó en su equipo para intentar el trasplante (Naki era el único al que le sobrevivían los animales con los que experimentaron previamente) y el hospital hizo una excepción con él. En la famosa intervención fue Naki quien retiró el corazón del cuerpo de la donante, uno de los pasos más delicados de la operación.

Cuentan del Dr. Naki que nunca buscó la gloria, que el reconocimiento social no era ninguna de sus prioridades, pese a vivir en esta sociedad-espectáculo en la que todos moramos, y de la que tan difícil es abstraerse.



Estuvo durante años realizando cirugía en Ciudad del Cabo y transmitiendo con tranquilidad y paciencia su conocimiento a los jóvenes estudiantes blancos que podían matricularse en la Universidad. Hamilton Naki se jubiló con una pensión de jardinero de 275$ al mes.

Más tarde, con el fin de la segregación, le darían una condecoración y un título de médico "honoris causa", parece ser que tampoco le importó mucho, a él lo que le gustaba era aprender, solucionar enigmas y hacer las cosas bien.

viernes, 17 de abril de 2015

SBRT - Radioterapia Estereotáxica Corporal

Primeros tratamientos de hígado y columna vertebral en el COG


La radioterapia esterotáxica consiste en la administración, en una o pocas sesiones de tratamiento, de dosis muy altas de radiación mediante sistemas de coordenadas y condiciones de gran exactitud espacial. Fue introducida en los años 1950 para tratar pequeñas lesiones craneales, de ahí que todavía hoy se denomine popularmente como radiocirugía (SRS, Stereotactic Radiosurgery) la radioterapia estereotáxica intracraneal, e incluso la radioterapia estereotáxica en general. 



Los últimos progresos experimentados en la Oncología Radioterápica han contribuido a desarrollar la radioterapia estereotáxica extracraneal o corporal (SBRT, Stereotactic Body Radiation Therapy) constituye en la actualidad un campo muy atractivo, ya que es una forma de radiación muy precisa, permitiendo la aplicación de dosis muy altas de radiación por sesión al tumor y mínimas a los tejidos sanos circundantes, de modo que es posible tratar lesiones como, por ejemplo, tumores de pulmón inoperables o metástasis hepáticas en poco tiempo y con un perfil de efectos secundarios tolerables. El reto y el gran avance ha sido trasladar esta técnica de precisión estereotáxica a localizaciones extracraneales, incluso a aquellas sometidas a movimientos internos fisiológicos, como el hígado o los pulmones, y que hasta hace poco no han podido beneficiarse de la ventaja de estos fraccionamientos de dosis.

La técnica SBRT ha despertado el interés y el desarrollo de numerosos estudios y ensayos clínicos a nivel mundial, y abre nuevas perspectivas esperanzadoras en el tratamiento del cáncer, no sólo en tumores primarios, sino en determinados pacientes con enfermedad metastásica en  los que el control local de las lesiones puede aumentar la supervivencia y las posibilidades de curación.

En particular, la denominada radioterapia estereotáxica ablativa (SABR, Stereotactic Ablative Radiotherapy) de pulmón se ha convertido en un importante tratamiento emergente para los tumores de pulmón en estadios precoces médicamente inoperables, logrando altas tasas de control del tumor primario y supervivencia global favorable en estudios prospectivos, comparables a la cirugía y mayores que la radioterapia tradicional. La SABR de pulmón está recomendada para pacientes médicamente inoperables y constituye también una opción apropiada para muchos pacientes ancianos.

Primer paciente de SBRT vertebral tratado en el COG.
El paciente se coloca sobre un colchón previamente amoldado a su cuerpo, sujeto además
por una capa plástica en la que se realiza el vacío. Este sistema de inmovilización permite
asegurar de forma precisa la estabilidad de la posición de la lesión respecto al haz de
radiación durante la sesión de tratamiento radioterápico.


A Coruña, 17 de abril de 2015


La experiencia del Centro Oncológico de Galicia con esta técnica de SBRT en tumores pulmonares, con ya 45 pacientes tratados en poco más de año y medio, ha permitido extender recientemente su beneficio a nuevas localizaciones: metástasis hepáticas y lesiones espinales.

Esta semana ha finalizado normalmente su tratamiento el primer paciente de SBRT hepática tras tres sesiones administradas en el intervalo de una semana; asimismo como el primer paciente de SBRT espinal, este último con la  complejidad añadida de tratar simultáneamente durante ocho sesiones en días alternos dos localizaciones (un nódulo pulmonar y la lesión vertebral).

Cortes representativos del cálculo de dosis administrada para dos pacientes SBRT
Arriba: tratamiento SBRT de hígado. Abajo: tratamiento SBRT vertebral

Todos los miembros del equipo multidisciplinar del COG nos sentimos orgullosos del esfuerzo diario para obtener este grado de excelencia y nivel técnico, los cuales permiten administrar dosis de radiación más eficaces y seguras a los tumores y con menos efectos secundarios, lo cual contribuirá en gran medida a un mejor control de la enfermedad y una mayor calidad de vida para los pacientes. Es una verdadera satisfacción contar con un grupo profesional tan cordial y valioso humana y técnicamente.


Parte del equipo de Oncología Radioterápica del Centro Oncológico de Galicia ajustando
el sistema de inmovilización sobre un paciente tratado con SBRT con el sistema BodyFix®.


Tecnología


La SBRT depende de varias tecnologías:

  • Imágenes tridimensionales y técnicas de localización que determinan las coordenadas exactas del objetivo dentro del cuerpo.
    • En el Centro Oncológico de Galicia disponemos de un nuevo tomógrafo computarizado (TC)  con posibilidad de adquisición 4D. Con este sistema de imagen se minimizan los artefactos causados por el movimiento respiratorio, los cuales pueden dar lugar a una subestimación del tamaño de la lesión, a la vez que se mejora el plan de tratamiento radioterápico al adquirir una imagen más exacta del tumor.
  • Sistemas para inmovilizar y posicionar cuidadosamente al paciente, y para mantener la posición del paciente durante la cirugía.
    • Recientemente se ha introducido el sistema BodyFIX®, una tecnología de doble vacío que maximiza la exactitud del reposicionamiento y las estabilidad del paciente durante la sesión de tratamiento, ya que reduce ambos movimientos voluntarios e involuntarios del paciente. 
  • Haces de rayos X altamente enfocados que convergen en el tumor o lesión
    • Hemos acumulado varios años de experiencia con la técnica RapidArc®, la cual combina las ventajas de la radioterapia de intensidad modulada (IMRT, Intensity Modulated Radiation Therapy) con las de arcoterapia, obteniéndose una altísima calidad de tratamiento en un tiempo sumamente corto, y de esta manera aumentando la comodidad del paciente y los niveles de precisión del tratamiento.
  • La radioterapia guiada por imágenes (IGRT, Image-Guided Radiation Therapy) que utiliza la toma de imágenes médicas para confirmar la ubicación de un tumor, inmediatamente antes, y en algunos casos durante la administración de la radiación. 
    • La IGRT mediante imagen CBCT (Cone Beam Computed Tomography) es clave en el COG para la precisión y la exactitud del tratamiento, ya que se emplea en cada sesión de SBRT para localizar la lesión a tratar, evitando posibles errores en la administración de la dosis.
Detalle de la posición del paciente en la que se observa el sistema de vacío y
el acelerador lineal con sistema de imagen guiada ambos lados.


Anexo - Fundación Centro Oncológico de Galicia


Orígenes

A finales de 1960 la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) plantea la creación de centros monográficos en Madrid, Zaragoza, San Sebastián, Sevilla, Valencia, Barcelona y A Coruña; con el objetivo de centralizar el tratamiento del cáncer, en aquel entonces muy disgregado. De este modo en 1971 la AECC crea en A Coruña un centro oncológico, al que dota básicamente con una unidad de cobalto-terapia —en esa época un equipo avanzado poco frecuente en España. El Ayuntamiento de A Coruña cedió el ala sur de la planta baja del Hospital Municipal de Labaca donde se construyó un búnquer para alojar la unidad de Cobalto-60 junto con las dependencias necesarias.
Nacía así el Centro Regional de Oncología de Galicia, que posteriormente en 1987 se constituiría como fundación benéfica privada, por y para la lucha contra el cáncer. Partiendo de la intención humanitaria de entrega y servicio al enfermo, la Fundación Centro Oncológico de Galicia “José Antonio Quiroga y Piñeyro” (abreviadamente COG) tiene como objeto y fines sociales el desarrollo de una actividad asistencial, docente e investigadora que permita, además de la formación de especialistas en enfermedades oncológicas, el estudio científico de cuantas técnicas
contribuyan a vencer dichas enfermedades.

Pioneros

El Servicio de Oncología Radioterápica  “Doctor Camilo Veiras” de la Fundación Centro Oncológico de Galicia atiende anualmente a más de 2500 pacientes procedentes en su mayoría de las áreas sanitarias de A Coruña, Ferrol y Lugo, siendo centro de referencia en oncología radioterápica para más de un millón de personas. Desde su creación, la Fundación Centro Oncológico de Galicia ha sido siempre pionera en la introducción de nuevas tecnologías en el ámbito oncológico: en 1976 se incorporó el primer físico a un servicio de oncología radioterápica en Galicia, en 1988 se adquirió uno de los primeros sistemas de cálculo de dosis computerizados en España, en 1992 se llevó a cabo la primera irradiación corporal total del receptor del primer trasplante de médula ósea en Galicia, en
1994 se instaló el primer acelerador lineal de Galicia, en 2001 se instaló otro acelerador lineal siendo el primero en Galicia en contar con un colimador multiláminas, en 2001 también se inició el programa de braquiterapia prostática con semillas de I-125.
Más recientemente, en 2011 el Centro Oncológico de Galicia se convirtió en el tercer centro hospitalario español en disponer de la técnica RapidArc® (también conocida por su acrónimo en inglés VMAT). Esta permite hacer una terapia de radiación modelando la intensidad volumétricamente, tratando en uno o múltiples arcos alrededor del paciente, lo cual posibilita irradiar entre dos y ocho veces más rápido en comparación con la IMRT de tipo convencional. Simultáneamente también se ha introducido la capacidad de radioterapia guiada por imagen (IGRT), la cual en combinación con la IMRT permite un mejor control de la enfermedad y una mayor calidad de vida para el paciente.
En esta senda de mejora continua se ha puesto en marcha el año pasado este nuevo proyecto de irradiación esterotáxica de pulmón para pacientes inoperables, obteniendo resultados excelentes en los primeros casos tratados.
Asimismo el Servicio Gallego de Salud (Sergas) ha aprobado recientemente la sustitución en un futuro próximo de dos de las unidades de tratamiento del COG por aceleradores lineales de última generación con características especiales para estos nuevos tratamientos avanzados.

domingo, 8 de febrero de 2015

SE DEBE DECIR LA VERDAD A UN PACIENTE CON CANCER?



Sin ninguna duda, desde mi punto de vista, SI. Lo afirmo, porque en primer lugar, la mentira es mala. Pero a parte de esto, en el supuesto que enunciamos, negarle al enfermo la verdad, y que pueda decidir sobre las posibilidades de tratamiento que le damos, es injusto, pues él el que tiene derecho a decidir sobre su futuro, y si está dispuesto a hacerlo adecuadamemnte.
En una encuesta que se realizó hace ya muchos años, preguntandole a personas sana, mayoritariamente decian que querian saber la verdad, y en canbio contestaban negativamente sobre sus allegados.Pensemos esto con calma.

viernes, 6 de febrero de 2015

"3 anos despois", de Marta de Aguiar

Durante os meses de febreiro e marzo se pode ver, no Servizo de Radioterapia a exposición "3 anos despois", de Marta de Aguiar, artista angolana residente en Porto.
Tres anos despois de ser operada dun tumor a mostra que nos trae agora é unha retrospectiva do traballo realizado entre os anos 2012 e 2015, como ela dí, “de delicias e tristuras, unha mistura de emocións”. Esta exposición está dentro do proxecto 
“...na espera” do colectivo “arTeu, arte + sociedade”, formado por Xacobe Meléndrez Fassbender e Inma Doval Porto, que procura  novos encontros entre o artista e o seu público. Durante dous meses as obras dos artistas están colgadas nas salas de espera de centros médicos e clínicas para que os doentes podan disfrutalas mentras esperan e deste modo o tempo de espera sexa máis curto e cálido.

"Na espera" leva xa 5 anos de andaina e conta con dous espazos, ademáis do COG, a clínica Aeimá de Santiago de Compostela. Por estas salas xa pasaron moitos pintores, gravadores e fotógrafos, procedentes de distintos países, entre eles Omar Kessel, Ali Ali, Isabel Pintado, Abe Rábade, Lara Pintos, Juan Rúa ou Paz Vicente. 

miércoles, 4 de febrero de 2015

CONSULTA DE ENFERMERIA.

 

“SUEÑO Y REALIDAD”.

 

Hablar de cáncer es hablar de una enfermedad compleja y de gran magnitud, por sus diferentes tratamientos y por la diversidad de personas y casos.
Las enfermeras y auxiliares, desarrollamos un papel fundamental en los cuidados a pacientes oncológicos y en el apoyo a su familia.
Hoy en día es necesario ofrecer a nuestros pacientes otro tipo de información adicional y conjunta, como equipo que somos.
El 14-02-2012 , después de algún tiempo de espera, hemos conseguido lo que hace años necesitaba este servicio de Oncología Médica; en la fecha anteriormente descrita se abrió una consulta de enfermería.
En la primera planta de este hospital, donde antes estaba el hospital de día, hay dos personas, con años de antigüedad pero con renovada ilusión, nervios y sueños, todo metido en la misma habitación.
A dicho equipo se ha unido otra enfermera, a la cual doy la bienvenida desde aquí a este cuarto lleno de ilusión y trabajo. Tampoco quiero dejar fuera a las cinco auxiliares que trabajan en las consultas, sin ellas, pasando visita en las diferentes consultas con los médicos, nuestro trabajo no sería igual.
En esta consulta de enfermería se realizan diversas actividades: curas, registros de historias clínicas, analíticas, atención de urgencias que surgen en la mañana... o simplemente se puede acceder a un sofá para que el paciente descanse y la espera a la consulta médica sea más llevadera.
Muchas veces es el personal del mostrador de recepción, que trabaja entre pantallas, papeles y el sonido continuo del teléfono, quienes nos avisan para alguna actuación de enfermería.
Para terminar, no me cansaré de decir: QUE SOMOS MUCHAS LAS PERSONAS QUE, A LA SOMBRA DEL MÉDICO, TRABAJAN EN EL SERVICIO DE ONCOLOGÍA MÉDICA. Y a todas vosotras desde este espacio solo me queda deciros: GRACIAS.

viernes, 23 de enero de 2015

PENSAMIENTO EN VOZ ALTA

Diagnósticos unas veces sospechados y otros temidos, caen como “mazas” sobre
personas sin condición, estatus social, edades, razas, sexo...
La carrera y el ciclo comienza desde que se conoce el diagnóstico, CÁNCER.
Hoy en día el tratamiento del cáncer es una labor en equipo: oncólogas/os, enfermería, auxiliares de enfermería, técnicos, psicólogos/as, médicos de familia..., dicho equipo tiene una valiosa y difícil herramienta entre sus manos para poder ayudar tanto al paciente como a su familia.
Un/a paciente es ante todo una PERSONA , con sus miedos, depresiones, necesidades, conflictos, que siempre van más allá de los aspectos médicos y/o materiales. Tal vez los profesionales que trabajamos en Oncología, prestamos poca atención a la historia emocional de los pacientes, donde podemos escribir síntomas invisibles del cáncer ,que no se pueden ver a través de un análisis de sangre, un TAC...
Todos los profesionales sanitarios, sobre todo en Oncología, deberíamos saber “dar” las malas noticias: ambiente tranquilo, sin prisa, sin teléfono, con un lenguaje claro sin términos médicos, en resumen usar una comunicación verbal adecuada sin olvidarnos por su puesto de la no verbal gestos, miradas, tacto... ¡Todos sabemos la teoría y ojalá seamos capaces de ponerlo en la práctica!.
Durante la “carrera” que comienzan estas personas y sus familias entre hospitales,
pruebas, agujas, ambulancias... pasan un tiempo entre nosotras, tiempo difícil de
miedos, inseguridades, silencios, llantos, dudas... donde necesitan nuestro apoyo de manera incondicional.
Los tratamientos en cáncer desde que comienza la cirugía, continuando con la radioterapia y la quimioterapia, es un proceso largo sobre todo para el paciente y para la familia, pero una vez que acaba este tiempo de ir y venir al hospital, pasan a la etapa o fase de seguimiento, donde controles y pruebas les siguen acompañando, siempre y cuando no haya recaídas en la enfermedad y el cronómetro se vuelve a poner a cero.
Por ello debemos de estar ahí, es un deber, más allá de una mera obligación.
Los profesionales sanitarios tenemos que saber ayudar a los pacientes, antes, durante y después de ese fatídico día en el que la palabra CÁNCER aparece en la vida.
Este texto tiene como objetivo poner un paréntesis, un punto de reflexión, a los miles de profesionales sanitarios que trabajamos en Oncología y que durante horas, días, meses y años vivimos situaciones complicadas y difíciles, unas más que otras, donde cada paciente, cada familia, como seres individuales, necesitan nuestra ayuda, no solo a nivel terapéutico si no también a nivel psicológico.
Sin más y deseando que este texto sea de vuestro agrado. Os saluda una enfermera que forma parte del gran mundo, a veces desconocido, de la Oncología.

martes, 20 de enero de 2015

EXPERIENCIA DE VIDA

PRESENTACIÓN:
Me llamo Rosa. Soy enfermera y tengo 54 años. Desde hace 29 desarrollo mi trabajo en el Centro Oncológico. Llevo conviviendo todo este tiempo con la enfermedad de otros, hasta que hace poco más de un año la enferma fui yo.
INICIO:
El 18 de setiembre de 2013, sin previo aviso, fui diagnosticada de un cáncer de ovario.
No me pregunté, ¿por qué a mi?. Sabía que esto podía pasar. Le había pasado a otros, incluida mi madre, a los 45 años, y mi experiencia ya me había enseñado que nadie es inmune.
Lo más duro fue comunicarle la enfermedad a mi familia.
Seguidamente tuvieron lugar pruebas y más pruebas, las cuales he de reconocer que llevé bastante mal. Una vez realizadas, estuve esperando en mi domicilio alrededor de una semana que se me hizo eterna.
INTERVENCIÓN:
La siguiente fase fue el reingreso en el hospital para la operación quirúrgica y aquí sí tuve miedo. La intervención iba a ser larga y dura, también me iban a informar de la situación, del estadío, del pronóstico, del tratamiento…
La llegada a quirófano fue horrible, iba muy, muy nerviosa a pesar de que de todas las personas que iban a estar presentes en la intervención procuraron darme seguridad y tranquilidad.
El despertar en el Servicio de Reanimación me supuso la misma inquietud que poco antes del inicio de la operación, a pesar de ver a mis compañeras y a mi familia que me comunicaron el éxito de la intervención. Durante la noche fui enfermera de mi misma, estaba pendiente de las constantes (tensión arterial, respiración, diuresis …), lo cual no es bueno, hice mal, debí haberme dejado cuidar por los/las profesionales que estaban allí, que eran maravillosos.
EL TRASLADO A PLANTA:
Mareos, vómitos, dolor, mucho dolor. Dos días horribles. Se debería cuidar más el tratamiento del dolor. Cuando un paciente dice que tiene dolor, LOS PROFESIONALES TIENEN QUE TENERLO EN CUENTA. Pasé un dolor innecesario, cuando conseguía la medicación adecuada, llegaba el bienestar.
Después de esto la mejoría aumentaba día a día.
Tuve la suerte de estar siempre acompañada por mi familia, por mis compañeros y por mis amigos. Y llegó el alta después de una semana.
TRATAMIENTO:
Pasado un mes visita al servicio de cirugía y visita al servicio de oncología.
El tratamiento con quimioterapia yo sabía que iba a ser duro: malestar general, cansancio, caída del pelo, náuseas, falta de apetito …
El tratamiento lo recibí en el Centro Oncológico, con mis compañeras de Hospital de día, trato maravilloso, nerviosa y tranquila al mismo tiempo. Consistía en poner el tratamiento en vena que me correspondía cada 21 días, durante dos horas aproximadamente. Esto se repitió 4 veces. Las últimas dos sesiones necesité 1 semana más para recuperar los parámetros analíticos mínimos y debido a que mi cuerpo no toleró bien la toxicidad de los citostáticos, fue necesario que el oncólogo bajase la dosis.
Entre el 1º y 2º ciclo fui a raparme el pelo porque no quería encontrarme con mechones de pelo en la almohada o en la ducha (la peluca la había encargado con anterioridad). Día duro.
MI VIDA DURANTE EL TRATAMIENTO FUE ASÍ:
Los dos primeros días no había mayor problema, los tres siguientes eran con muchísimo cansancio, y los días siguientes hasta la siguiente dosis se llevaban bastante bien. Yo intentaba llevar una vida lo más normal posible, con orden. Me levanté a desayunar todos los días con mi marido, no estuve nunca durante el día encamada, me duché todos los días, incluidos los de mayor cansancio, cocinaba, leía… los fines de semana salía a pasear y estaba con mi nieto todos los días ( nació cuando me acababan de poner la 2ª dosis.)
Comía cinco veces al día lo que me apetecía, bebía dos litros diarios de agua, no tuve náuseas ni vómitos pero sí hormigueo en manos y extremidades inferiores, El efecto secundario más difícil de llevar fue LA CAÍDA DEL PELO. La falta de pelo te recuerda siempre que estás enferma aunque te encuentres bien.
Debido a mis antecedentes oncológicos entré en un estudio genético.
LOGROS DESPUÉS DEL TRATAMIENTO:
La primera vez que salí sola a pasear me sentí LIBRE. Fue una buena sensación de autonomía. Procuré salir a pasear todas las mañanas, muchas veces acompañada de mi nuera y nieto.
Otro logro fue la 1ª vez que volví a la peluquería a arreglarme el pelo incipiente. Salí sin peluca, otra sensación de libertad.
Fueron pasando los meses y las revisiones llevadas a cabo fueron satisfactorias. Hasta que llegó el momento de reincorporarse de nuevo al trabajo, y aquí estoy, tratando de sacar el máximo partido de la experiencia.
Posiblemente todo esto lo conseguí debido a la serenidad con lo que afronté mi enfermedad desde el principio, y de lo que estoy segura es que no lo lograría sin la ayuda de mi familia, las caricias de mi nieto, de mis amigos/as, de mis compañeras/os del hospital y de todas las personas que desde el principio estuvieron ahí: cirujanos/as, anestesista, enfermeras, auxiliares y oncólogos). A todos ellos MUCHAS GRACIAS.